Las inversiones forman parte de la estrategia de CGN para ampliar su presencia en América Latina, especialmente en países con una matriz eléctrica limpia, estabilidad regulatoria y alto potencial de crecimiento. En Brasil, la empresa ya actúa en el sector de energías renovables y considera al Nordeste como uno de los territorios más prometedores para nuevos proyectos solares y eólicos de gran escala.
Además del impacto energético, la inversión genera un efecto económico y social relevante. Se espera la creación de alrededor de 5.000 empleos directos e indirectos durante la fase de construcción, impulsando la economía local y fortaleciendo la cadena productiva vinculada a la ingeniería, obras civiles, montaje electromecánico y servicios especializados. A mediano plazo, los proyectos también contribuyen al aumento de la recaudación, al desarrollo regional y a la capacitación técnica de la mano de obra.
Desde el punto de vista del sistema eléctrico, la ampliación de la capacidad renovable en el Nordeste refuerza el papel de la región como exportadora de energía limpia hacia otras áreas del país, al mismo tiempo que incrementa los desafíos de integración de la generación a la red, exigiendo inversiones en transmisión, almacenamiento y gestión inteligente de la demanda.
Para Brasil, este tipo de inversión consolida la posición del país en la agenda global de descarbonización, sostenibilidad y seguridad energética, además de reforzar su atractivo para el capital extranjero en un momento de reconfiguración del mercado energético mundial. Sin embargo, el avance de la generación limpia hace aún más evidente la necesidad de un uso eficiente de la energía, especialmente en los sectores que concentran gran parte del consumo eléctrico
En este contexto, los edificios comerciales, las industrias y las infraestructuras críticas demandan cada vez más soluciones de eficiencia energética, automatización y gestión activa del consumo, capaces de transformar la energía generada en desempeño operativo, reducción de costos y sostenibilidad real. La transición energética no se limita a la generación: se completa cuando la energía limpia se utiliza de forma inteligente.